30 de octubre de 2011

Simplemente disfruto



Ayer fue un buen día, un paseo largo y agradable, vitamina del sol para mis huesos y algún que otro encuentro natural interesante al que me acerqué con humildad y respeto. Para mí, lo bueno de la afición de observar, fotografiar y aprender de la naturaleza, son los valores con los que la afrontas; personalmente no siento necesidad de competir ni de saber más que nadie y tampoco persigo bichos como quién persigue quimeras, simplemente disfruto.
La fotografía no se me dio como me hubiese gustado, cuestión que para mí es un acicate, si fuese tan sencillo como llegar y hacer una fotografía perfecta, ya no haría fotografías hace mucho tiempo, me hubiese aburrido.
No tenía ninguna fotografía del Pechiazul Luscinia svecica, ayer conseguí unas cuantas, todas demasiado lejos para mi gusto; en cualquier caso es lo que él se quiso acercar, una hembra que estaba por allí, aun se mostró menos. De las numerosas subespecies que hay, creo que esta pudiera ser la L. s. cyanecula.



Disfruté de lo lindo, la verdad es que resulta muy entretenido intentar fotografiarlo y sobre todo, las diferentes poses que hace.


Desde el mismo lugar en el que estaba se veía una bandada de gorriones a lo lejos, no estaban quietos, cambiaban de arbusto, bajaban a la tierra…; entre ellos se veía una mancha blanca, los recortes de fotografía son del 100%. A la mancha blanca en cuestión la he identificado como Escribano nival Plectrophenax nivalis; me comenta Pablo que era el ornitólogo que estaba de guardia ;) que le parece un Gorrión común leucístico; le he dado vueltas y puede que tenga razón.
Sea quién sea  espero que continúe en la zona el martes que es fiesta, haré un intento de verlo mejor, ayer lo vi en dos ocasiones, con siete horas de diferencia y siempre en el mismo sitio.


Moraleja, no despreciar nunca a las bandadas de gorriones. La situación y esta fotografía, me recordó una magnífica entrada del Blog de José Luis Barriga:  El rarito...



Con el Correlimos ya ha sido de lucimiento personal, gracias de nuevo Pablo y por supuesto a Iván, hay que mirar algo más que las patas y el pico; pensar en el hábitat y muchas cosas más. Aprovecho la rectificación de la entrada y pongo una fotografía recortada donde se le ve con claridad el pecho, esto ya como autocastigo.
Asi que de Correlimos  oscuro nada, lo dejamos en pectoral Calidris melanotos.
Difícil de enfocar y tampoco podía acercarme más, algunos dirían que poder se puede y que solo son autolimitaciones; en cualquier caso, opté por no salir del camino.

27 de octubre de 2011

Garcetas blancas




Hacía ya un tiempo que no veía a la Garceta grande Egretta alba,  este año parece que en Asturias nos han visitado unas cuantas; anteayer, en un corto paseo por el Embalse de San Andrés me encontré con esta de las fotografías. Estaba un poco lejos y había pocas posibilidades de acercarse, la luz tampoco daba para mucho y al final este es el resultado.

26 de octubre de 2011

Escasos momentos de luz


Tal parece que el Mosquitero común Phylloscopus collybita quería llamar mi atención con posturitas, la verdad es que no lo tenía fotografiado en la fuente;  le hice unas fotos a una distancia prudencial, sé que si me acerco más, es fácil que pierda la oportunidad. La hora no daba para montar un escondite cercano y esperar.
Con el cambio de horario  de este  fin de semana, pocas posibilidades me quedarán para escaparme por la tarde;  habrá que estar más atento al jardín en los escasos momentos de luz que pueda disfrutar e intentar hacer algún paseo de fin de semana.
 
Los Mosquiteros han aumentado la presencia en el jardín y son muy fáciles de observar en sus tareas de caza, les gusta especialmente el montón de materia orgánica en descomposición, aunque debería de decir que: lo que  les gusta son los insectos que acuden a ese montón.


El Verderón común Carduelis chloris, también se deja ver estos días; los últimos frutos del matorral y ronda los espinos amarillos que empiezan a tener maduros los frutos. De cuando en cuando, acude a beber.

Con las lluvias que han caído estos días la pradera comienza a estar concurrida de aves buscando alimento, una que se ha dejado ver fugazmente y he fotografiado desde la ventana, la Lavandera cascadeña Motacilla cinérea.

23 de octubre de 2011

Espectáculo de luces y sombras



Después de caminar todo el día por la montaña sin rumbo fijo, mirando en cada recodo, como quién busca algo que ha perdido, encontré un espectáculo de luces y sombras al que me rendí. Sentado en una loma dejé que me alcanzase la oscuridad y el frío, mientras, el horizonte con sus colores  cálidos absorbía mis pensamientos.  

19 de octubre de 2011

Alta permisibilidad con los incendios


El lunes un paseo por el embalse de San Andrés y un enfado monumental, he tenido que rehacer el texto de esta entrada un par de veces para pulir todos los exabruptos que he escrito. Como al final con las salidas de tono solo consigo estar de peor humor, sosiego y os cuento.
La materia ambiental ha sido una asignatura suspendida con un muy deficiente por los anteriores gobiernos de la Comunidad, en una época de cierta bonanza económica donde se podrían haber hecho muchas más cosas; en la crisis siempre sale perdiendo el medio ambiente, es lo mismo que decir “perdemos todos”, no nos engañemos, la salud y el futuro depende de lo que hagamos hoy, teniendo en cuenta lo que ya arrastramos del pasado.

18 de octubre de 2011

Alguna anomalía


El gorrión Común Passer domesticus, da buena cuenta de los últimos higos; notaba una anomalía y tardé un rato en darme cuenta, no sé quién es más completo de los dos.


 

 
Tenía un caminar un tanto extraño el Vuelvepiedras común Arenaria interpres, andaba como a saltitos, tampoco es de extrañar, me imagino en la misma situación y haría lo mismo; se sigue arrojando todo a la mar y cada vez es más frecuente ver a las aves en situación penosa.

Aunque estas fotografías del Mito Aegithalos caudatus son peores que las de hace unos días, para mi tienen interés; el Mito come arañas e insectos pequeños, trabajo y tiempo ya le llevó la oruga, a mi me pareció enorme para este pajarito.




16 de octubre de 2011

La mejor hora del día, la de la comida


Los últimos paseos no habían dado muchos frutos fotográficos, especies que ya había comentado en las últimas entradas, algo de paisaje y poco más.
La  salida de este sábado estaba siendo un desastre, este tiempo invita a que haya gente por todos lados y por si fuera poco los perros y voces de una partida de caza en un monte cercano invitaban a esconderse hasta las hormigas.
Casi derrotado y hambriento me dispongo a comer el bocata al cobijo de una sombra amable de un roble,  lo tengo que dejar por un momento, veo al Pico picapinos Dendrocopos major en un árbol seco; aunque está lejos le saco unas fotografías, hacía días que no lo  veía.


11 de octubre de 2011

Hiedra, Hedera Helix

La Hiedra Hedera Helix, florece en esta época del año (septiembre, octubre);  las flores son pequeñas, de color verde, en un tipo de inflorescencia simple llamada umbela. Abejas y otros insectos libadores dependen de sus flores en esta época tardía para acumular fuerzas para el invierno.
 
El fruto es una baya esférica que madura a finales del invierno, cuando está maduro es de color negro o violeta oscuro; es venenoso para los humanos. Los frutos son ricos  en grasas y de ellos dependen gran cantidad de aves,  en  los meses en los que escasea otro tipo de alimento.
 
La hiedra es una liana abrazadora, tiene los tallos redondeados, leñosos y ramificados,  surge de un tallo subterráneo leñoso; crece sobre árboles y muros, si no encuentra un soporte para trepar puede tapizar amplias extensiones de terreno. No obstante, no se trata de un parásito, puesto que no vive de las plantas a las que abraza; antiguamente se pensaba que la hiedra era una planta parasitaria que asfixiaba a los árboles.

Trepa con raíces adventicias y puede alcanzar hasta 50 m de longitud; sus raíces sólo se agarran a los troncos arbóreos para utilizarlos como soporte, normalmente vive más que muchos árboles por lo que se pensó que al ser más longeva y enroscarse en los troncos, acababa con sus vidas. Aún hoy, hay mucha gente que se empeña en erradicarla y goza de mala reputación entre los jardineros, tal vez por desconocimiento de su importancia ecológica o por la propia idea del jardín como un lugar sin vida animal. 

 



















Las hojas con un diámetro de entre 5 y 10 centímetros son verde oscuras, las de las ramas no floríferas tienen de 3 a 5 lóbulos y las de las ramas floríferas, carecen de lóbulos; los dos tipos de hoja son satinadas en el haz y marcadas con nervios de color claro; persisten en invierno creando un follaje denso que sirve de protección y refugio a las aves. 



Si tenemos la inmensa suerte de tener una  zona verde donde podemos intervenir, antes de plantearnos atraer las aves con un comedero, hay especies muy fáciles de introducir de gran interés para la fauna;  especies de fruto carnoso como los espinos albares, cornejos, saucos, zarzamora  y hiedra. Soy partidario de la existencia de los comederos, pero lo soy aun más del jardín natural.
Curruca capirotada Sylvia atricapilla

Mirlo común Tordus merula, esquizocroico por sus alteraciones de plumaje
 
Zorzal común Turdus philomelos

Estornino pinto Sturnus vulgaris

Sin entrar en los usos medicinales que se han dado a esta planta  desde el tiempo de los druidas hasta hoy o en su vertiente mágica y ceremonial, resumo alguna de sus innumerables bondades: consolida los muros viejos, alimenta insectos y aves, sirve de refugio y lugar de nidificación y es una hermosa planta.

4 de octubre de 2011

Atardecer en el embalse.


El calor de estos días invita a refugiarse a la sombra, otra cosa es cuando empieza el fresco del atardecer, los bichos, entre los que me incluyo, comenzamos una mayor actividad;  estaba sentado al lado de un matorral, viendo como el sol se iba transformando en una bola rojiza cada vez más baja, en ese momento, un grupo de Mito Aegithalos caudatus completaba el espectáculo natural con simpáticas poses.
 


El mito es un pequeño pájaro de 7 a 9 g., su cola es más larga que el resto del cuerpo y lo hace inconfundible.


Entre las muchas aves que decidían que era una buena hora para surcar los cielos, había cuatro ejemplares de Espátula común Platalea leucorodia, me gustó el efecto de las luz del atardecer reflejada en sus plumas.

El Petirrojo Erithacus rubecula en una rama cercana parecía contemplar el espectáculo que ofrecía la puesta de sol sobre el embalse.


Aun con las luces del ocaso se vislumbraba actividad, con la silueta de la Garza real Ardea cinerea  decidí que ya era hora de recoger y ahora termino la entrada.